viviendodelacontradicción

martes, 26 de agosto de 2014

Cicatrices invisibles

Hace un par de meses, en el campamento, estaba tendiendo y me tropecé, raspándome la pierna desde el tobillo a la rodilla. Toda esa tarde tuve la pierna amoratada y parecía que habría que amputar. Por suerte, lo único que me ha quedado es una cicatriz con forma de cuerda de pita a lo largo de toda la pierna.

Desde entonces, cada vez que me echo crema o me ato las sandalias, la veo desde arriba, oscura, enorme, afeándome el bronceado. No he dejado de ponerme pantalón corto ni vestidos porque Diosmíoquécaló, pero estaba deseando que llegase octubre y el fresquito para poder ponerme pantalón largo y dejar de verla. Me parecía que saltaba a los ojos, que todo el que me veía pensaba en qué habría hecho para tener una cuerda tatuada en la pierna.

Y entonces, fui a comprar sandalias con una amiga. Estaba paseando por la tienda y me vi reflejada en uno de esos espejos de zapatería que solo llegan hasta la rodilla. Y descubrí que mi cicatriz, vista de frente, que es desde donde la ve todo el mundo, no se veía tanto. Es más, no se veía casi nada. Se apreciaba mejor el borde de mi vestido azul, mis sandalias nuevas, mis uñas pintadas de plateado e incluso que, para lo poco que he tomado el sol, estoy muy morena.

Todos tenemos cicatrices. Por fuera y por dentro, marcas de todas esas veces que nos creímos demasiado listos, demasiado ágiles, demasiado fuertes. Todos estamos marcados y a todos nos preocupan nuestros granos, nuestro pelo encrespado, nuestro sarcasmo, nuestra inseguridad ante las cosas nuevas. Todos somos dolorosamente conscientes de cada uno de nuestros defectos. Pero, precisamente porque todos estamos preocupados por nuestras propias cicatrices, nadie se está fijando en las ajenas. Nadie te está mirando. Aunque parezca mentira, la mayoría de la gente ve mucho antes las cosas buenas y bonitas que tenemos que ofrecer. Y los ojos que vayan directos a esa cicatriz en tu pierna, no merecen mirarte.

Y todo esto lo aprendí en una zapatería. Mira tú.