viernes, 30 de diciembre de 2011

Problemas del vestir.

Yo tengo muchos problemas en estas fechas tan señaladas, porque hay que ponerse monérrima. Y yo no sé hacer eso. Pero he encontrado la clave para sentirse mona, estupenda, fabulosa y todo tendencias en Nochevieja: te pones delante del espejo, con el vestido, los tacones, las joyas, tu pelo de estudiar y tu cara de sueño, y te dices: Estás buenísima.

Y ya está. Te ríes un rato, piensas cómo puedes ser tan tonta, te colocas otra vez tus vaqueros rotos y tu camiseta de propaganda y te pones a estudiar, mientras das vueltas por la casa para aprender a andar con los tacones. Monérrima no me siento, pero oye, con humor todo pasa mejor que con ketchup.

Qué poquito queda de 2011, madremía...