- ¿A qué hora tienes que irte?
-Dentro de diez minutos.
-Vale.
[...]
-¿Cuánto tenías que irte?
-Hace cinco minutos.
- ¿Te acompaño?
-Sí...
[...]
-Tengo que irme, en serio.
-Mmmh... Vale, vale.
[...]
-Mierda. Ya voy tarde.
Estás estropeando mi puntualidad británica ¬¬
Y lo peor es que no me importa.